miércoles, 25 de marzo de 2009

PIJAMAS

Bajo del armario de tus recuerdos
los ganchos cargados de trajes tejidos
por mi boca para tí;
son hechos para verano;
son hechos para invierno;
otoño y primavera,
los tejiste para mí.

Son estos ganchos fabricados
del hueso metal,
metal-tiempo que golpea
cubiertos de mimbre piel,
mimbre-espacio
que con los años su color deja perder.

Se ven estos ganchos oxidados
desgastados de tanto quitar y poner
por las veces que has vestido
con los recuerdos que te atan,
que te liberan a la vez.

He venido en esta noche
a bajarlos para vestir también
con esos trajes hilados
de seda rojo amor para el verano
de lana blanco ternura para invierno, mi bien.

Ahora que los observo
los encuentro viejos, cierto es;
mas las puntadas están perfectas,
mas la moda, aún es.

Pues los trajes que se han cosido,
han sido fabricados
con elegancia para la noches de gala
con frescura para el camino
manteniendo siempre vigencia
y por esa vigencia he venido.

Guardaré luego de usarlos
cada gancho en su lugar,
para cuando vengas amor,
no encuentres una camisa
de algodón amarillo-nostalgia para el otoño
el otoño, en el que tejes para mí,
la tejiste desde tu ausencia
y en un rinconcito de
la habitación la he venido a desvestir.
Por eso hoy, bajo del armario de tus recuerdos
los ganchos cargados de trajes tejidos
por mi boca para ti,
he venido a vestirme con ellos
he venido a dormir junto a ti.

2 comentarios:

  1. Un escrito muy bien trabajado, esa analogía del gancho está perfecta. Me gusta!!!

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